Dado que el deferente se encuentra prácticamente a flor de piel y que la intervención no precisa de un gran traumatismo, la anestesia local es la preferida en nuestra práctica habitual. Únicamente hicimos uso de anestesia regional en las primeras intervenciones. Supongo que el temor a que se prolongaran en exceso hizo que tomáramos dicha decisión.
Desde hace años, sólo utilizamos anestesia local. Ello nos permite dar el alta al paciente en el mismo instante en que terminamos la cirugía, evitando un ingreso en clínica y unos gastos de anestesia innecesarios.
El cirujano-urólogo con experiencia en la práctica de microcirugía será el especialista que pueda realizar ésta cirugía con éxito. El reto es volver a unir un conducto cuya luz (espacio libre de un tubo), no sobrepasa los 0,5 milímetros de diámetro, razón por la cual sólo la magnificación que nos proporciona el microscopio, conjuntamente con las técnicas de microcirugía, nos van a permitir realizar la anastomosis o unión de los deferentes con comodidad y seguridad.
El lugar ideal para llevar a cabo una microcirugía es el quirófano, por seguridad, garantías de higiene y disponibilidad del material quirúrgico necesario.
Vasovasostomía en proceso en un quirófano
Aconsejamos no tomar Aspirina los 10 días previos a la intervención dada su acción anticoagulante, o cualquier otro medicamento que altere los mecanismos de coagulación de la sangre. De ser necesario puede utilizarse el Gelocatil.
No siendo obligatorio, creemos que es más cómodo para el paciente acudir al quirófano sin haber ingerido alimentos sólidos las 4-5 horas previas.
Por último, es imprescindible efectuar el día antes un rasurado completo y generoso de toda el área genital (pene y escroto), de forma que tengamos una mayor garantía de higiene.
Posquirúrgicamente, si pensamos que los puntos utilizados son de una finura extrema al igual que su consistencia, podremos imaginar que cualquier movimiento de tensión sobre la sutura nos puede acarrear su fallo y/o rotura de la misma. Así que, durante unos días, los movimientos que aconsejamos deben ser suaves, sin brusquedad y por supuesto no practicar ejercicio físico de ningún tipo durante al menos 10 días. Podríamos decir de manera sencilla que durante éste periodo de tiempo se debe llevar una vida de jubilado. También indicamos un tratamiento médico de prevención y el uso de suspensorios.
Por otro lado es importante señalar que durante 20 días no se pueden mantener relaciones sexuales, puesto que en el momento del orgasmo se produce una potente contracción de toda la musculatura del área genital con la finalidad de expulsar el semen. Esta contracción es de tal intensidad que el semen sale a unos 45 Km. por hora. También afecta al músculo que sustenta al testículo y cuya retracción de manera tan intensa y brusca puede perjudicar la sutura.