Existen diferentes “maneras” de realizar una vasectomía. Aunque de hecho la finalidad y el objetivo es el mismo, los pasos se realizan de forma diferente.
De todas las maneras existentes de realizar una vasectomía, nos limitaremos a describir las tres técnicas más utilizadas, por eficacia y sencillez.
Consiste en realizar dos cortes laterales en la piel del escroto o bolsa testicular, para, a través de los mismos, acceder a los conductos deferentes (existe uno para cada testículo) y realizar la vasectomía propiamente dicha, que no es más que la sección de dichos conductos y el sellado de los mismos.
En la TQH las heridas de la piel suelen tener entre 6 y 10 mm, a las que se les aplican 2 puntos de sutura reabsorbible en cada una.
Es la técnica más antigua y la más fácil de realizar para el cirujano, sin embargo al tener que practicar dos cortes y de 2 a 4 puntos, se aumentan las posibilidades de molestias, sangrado o infección.
Su seguridad es la misma que las demás técnicas.
Vasectomía con Técnica Quirúrgica Habitual
Desarrollada en China por el Dr S. Lii en 1974, fue introducida en Estados Unidos por el Dr Marc Goldstein de Nueva York, el cual ha tratado de divulgarla a otros países.
La VSB surge con la idea de realizar la intervención con el mínimo traumatismo, las mínimas complicaciones y la máxima rapidez.
La particularidad de la VSB reside básicamente en la manera de realizar la incisión de la piel. En la TQH es el bisturí convencional el instrumento que se utiliza, en cambio en la VSB se usa una pinza de mosquito con las puntas afiladas (diseñada para ésta maniobra).
Pinza de mosquito para vasectomía
Mediante esta pinza, provocamos una apertura en la piel separando sus fibras en lugar de cortarlas. El resultado es una herida única de no más de 6 mm que no precisa la aplicación de puntos de sutura y que supuestamente sangra menos y genera menos molestias.
Incisión para vasectomía
La rapidez es otra de las virtudes que ofrece ésta técnica puesto que estamos hablando de 8 a 12 minutos en la ejecución de la misma.
Otra de las ventajas que propugnan sus autores, es el mínimo porcentaje de complicaciones y/o molestias posquirúrgicas, dado que su práctica implica un grado menor de traumatismo quirúrgico.
Su ejecución se complementa con un segundo instrumento diseñado igualmente para ésta técnica. Se trata unas pinzas en anillo cuyo fin es, una vez identificado con los dedos el deferente, fijarlo con la pinza a través de la piel, con lo que el conducto queda sujeto y aislado del resto de estructuras anatómicas intra-escrotales.
Pinzas en anillo para vasectomía
Una vez llegados a éste punto, no nos queda mas que acabar de aislar el deferente, para lo cual hacemos uso de la pinza afilada de mosquito. Continuamos con la sección del mismo o vasectomía propiamente dicha, cauterizamos unos milímetros de mucosa en cada una de las bocas seccionadas y ligamos la más alejada del testículo con el fin de garantizar al máximo el éxito de la cirugía.
Deferente aislado
Finalizado lo dicho, se comprueba que no haya ningún punto que sangre, por pequeño que sea y se coloca un pequeño esparadrapo, de los utilizados en cirugía plástica, encima de la herida a la cual protegemos con una gasa, dándose por terminada la intervención.
Sus únicos inconvenientes son un aprendizaje más difícil y la necesidad de adquirir el material quirúrgico en Estados Unidos.
También queremos añadir que bajo nuestro punto de vista no existe una diferencia significativa entre la VSB y la Técnica Mínimamente Invasiva que describimos a continuación.
Las peculiaridades que caracterizan la TMI son:
De todo ello, surgen una serie de ventajas sobre la TQH u otras técnicas de entre las que debemos destacar:
Incisión vasectomía mínimimamente invasiva