La presencia de patología varicosa testicular o varicocele esta considerada como una de las causas más frecuentes de la infertilidad masculina.
Dicha teoría se basa en tres puntos:
Varicocele
El varicocele se define como una dilatación de las venas espermáticas o plexo pampiniforme testicular, secundario a un reflujo venoso.
Su presencia se hace mas evidente en bipedestación (de pie) y con el aumento de la presión abdominal.
De predominio en el lado izquierdo (hasta en un 93%) se debe a las diferencias anatómicas con el lado derecho: por un lado la forma de desembocar la vena espermática izquierda (en ángulo de 90% sobre la vena renal) y en segundo lugar, su mejor longitud (entre 8 y 10 cm. mas que su análoga en el lado derecho).
Como influye el varicocele en la calidad del semen, lo intentan explicar varias teorías desde la alteración en la termorregulación del testículo hasta reacciones inmunológicas, hipoxia testicular, aumento de metabolitos tóxicos, alteraciones locales secundarias o edema testicular crónico entre otros. Es posible que en algunos casos sean varios los factores que influyan negativamente en la formación de espermatozoides de manera compartida, aunque el factor que parece liderar la lista de factores negativos sobre la función testicular que provoca un varicocele, sea la alteración de la temperatura. Está claro que un varicocele provoca un aumento de la temperatura intraescrotal y está demostrado que ese aumento provoca disminución en la formación de espermatozoides o espermatogénesis.
Es de criterio unánime que el tratamiento del varicocele es quirúrgico, aunque no debe tomarse la decisión sin hacer una valoración exhaustiva de la causa de la esterilidad, si este és el motivo de la consulta.
La indicación quirúrgica es clara y sin dudas cuando el varicocele se diagnóstica a un varón joven de 18 a 28 años, aunque no exista alteración en la calidad del semen, puesto que la prevención compensa la cirugía. La intervención quirúrgica consiste en seccionar y ligar la vena espermática interna y sus ramas las cuales forman el plexo pampiniforme, lo que invalida dicha vía de retorno y por consiguiente el reflujo y estasis de la de la sangre que por ellos circula. La vía de acceso puede ser inguinal o retroperitoneal
Vía de acceso inguinal Vía de acceso retroperitoneal
La elección de una u otra vía varía según el paciente sea m´s o menos obeso, según los hábitos y experiencia del cirujano y en algunos casos si una primera intervención no hubiera solucionado por completo el problema. La vía inguinal permite su ejecución mediante anestesia local y ambulatoriamente. Aunque exige mayor cuidado en su realización porqué a este nivel la posibilidad de pasar inadvertidas pequeñas ramas de la vena espermática interna hace que persista el varicocele. La vía retroperitoneal también permite la realización de forma ambulatoria aunque es recomendable una anestesia regional. Su dificultad la ofrecen los pacientes obesos, mientras que el resto el nivel de abordaje ofrece la posibilidad de encontrar unificado en un tronco único el plexo pampiniforme y por lo tanto disminuye la posibilidad de recidiva. También hay menos riesgo de lesionar el conducto deferente y el aporte arterial del testículo.
Cirugía del varicocele por vía inguinal
Posiblemente la cirugía mas numerosa que hemos realizado, después de la vasectomíavasectomia y la fimosis.
La técnica implica la preservación de la circulación arterial y la supresión del retorno venoso en las venas implicadas en la formación del varicocele. El olvido de una de ellas implicaría la persistencia o recidiva.
Los resultados son óptimos en el 98% de los casos.