Elongación y engrosamiento de pene

La preocupación de los varones por el tamaño del pene ha sido una constante a lo largo de la historia. Encontramos referencias en todas las civilizaciones, la más antigua hace referencia a un pene esculpido en piedra hace unos 20.000 años. El antiguo Egipto y la antigua Grecia nos obsequian con dos figuras pertenecientes al dios Min y dios Príapo, respectivamente. En África era costumbre en algunas culturas la utilización de piedras atadas al pene con la pretensión de conseguir un incremento en su longitud. Países de oriente como Corea asocian tamaño peneano con vigorosidad y juventud, en cambio la retracción es asociada a envejecimiento y pérdida de potencia sexual.

El dios Min y PriapoDioses Priapo y Min

En la actualidad en nuestra sociedad se ha generado un incremento notable de consultas médicas demandando métodos de ayuda para conseguir aumentar el tamaño del pene, tanto en grosor como en longitud.

Esta actitud ha venido alimentada por la generalización de hábitos y costumbres hasta ahora minoritarios o incluso inexistentes. De todos ellos cabe destacar en primer lugar el aumento y diversidad de medios divulgativos de la pornografía, la proliferación de playas nudistas y comportamientos menos puritanos en los vestuarios de los centros de deporte. Todo ello unido a la “congénita” obsesión que el hombre siempre ha tenido con el tamaño de SU pene, ha llevado a la búsqueda de “soluciones” para este problema.

La manifestación más evidente de lo expuesto es la gran variedad de objetos u artilugios que podemos encontrar publicitados en prensa, TV e Internet, sin olvidar la batería de productos químicos con los mismos objetivos.

Dentro de ésta lista de sugerencias para conseguir mejorar las dimensiones del órgano sexual masculino más significativo, aparece la cirugía. Pero someterse a una cirugía aunque se considere cirugía menor, implica conocer bien sus posibilidades y sus consecuencias, es decir: Que nos puede ofrecer y, en especial, que efectos no deseables pueden aparecer.

No hablaremos de productos químicos o farmacéuticos ya que no existen en el Vademécum autorizado por las autoridades sanitarias.

En lo que respecta a los artilugios que actúan mediante tracción continua, sus efectos pretendidos solo se dan cuando el mecanismo de tracción se mantiene prácticamente de forma constante, como es el caso de los ejemplos tomados de las mujeres jirafa o de la distensión de la piel durante el embarazo. En ambos casos los mecanismos que provocan la distensión actúan 24 horas al día. En cambio, en lo que coinciden la mayoría de cirujanos que realizan intervenciones para la elongación del pene en sus comunicaciones a congresos o en artículos médicos, es que éstos artilugios son útiles y recomendables como método complementario a la cirugía, puesto que la liberación del pene tras la sección de los ligamentos suspensorios hacen recomendable su uso para que éste quede consolidado en su nueva situación, colaborando incluso a conseguir el alargamiento de algún centímetro más .

En la foto adjunta se muestra uno de los artilugios más utilizados para este fin, conocido comercialmente como Andro-penis
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Cirugía plástica y reparadora de los genitales masculinos

A continuación expondremos las diferentes cirugías que pueden ayudarnos a conseguir el objetivo de corregir o mejorar la morfológica de los genitales masculinos:

1. Elongación o alargamiento dorsal del pene, mediante:

  • Liberación del ligamento suspensorio del pene
  • Liberación de los ligamentos fundiformes
  • Lipectomía suprapúbica (si está indicada)

2.Elongación o alargamiento ventral del pene, mediante:

  • Liberación penoescrotal (penes palmeados)
  • Z-plastia penoescrotal

3. Aumento del grosor peneano, técnicas

  • Utilizando injerto dermoadiposo
  • Mediante inyección de grasa
  • Parches de material biológico acelular

4. Escrotoplastia (escrotos excesivamente péndulos)

  • Mediante resección del exceso de piel (en escrotos excesivamente péndulos)
  • Resecando un parche dérmico peno-escrotal (casos de pene palmeado)