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Vasovasostomía (Reversibilidad de vasectomía)
Controles analíticos post-quirúrgicos
Realizamos el primer análisis de semen a las 6 u 8 semanas. Si en este primer
control se observa la presencia de espermatozoides móviles y con buena
vitalidad, únicamente sugerimos un segundo seminograma a los dos meses para
comprobar la persistencia de la calidad.
En el supuesto de una ausencia de espermatozoides en el primer control,
practicamos nuevos análisis cada 2 meses. Sólo la ausencia de espermatozoides
a los 8 meses hace pensar en un posible fracaso.
Factores pronósticos
Llamamos factores pronósticos a las circunstancias que inciden en el resultado
final de una intervención. En la vasovasostomía, estos factores se podrían
resumir en cuatro:
- Tiempo de obstrucción
- Nivel de la obstrucción
- Técnica quirúrgica
- Experiencia del cirujano
- Tiempo de obstrucción:
- En todas las estadísticas publicadas por expertos en vasovasostomía, se pone
de relieve de forma unánime que
'a menor tiempo transcurrido desde la intervención de vasectomía, mayor
posibilidad de éxito'.
En efecto, si observamos las cifras de resultados vemos que: por
debajo de los 5 años, el porcentaje de buenos resultados puede alcanzar el 100%,
en los casos en que la vasectomía lleva practicada entre 5 y 10 años, el 90 % es
el promedio de casos resueltos, y por último, por encima de los 10 años,
únicamente conseguimos alcanzar un 35 % de casos resueltos.
Estas cifras nos vienen a decir que de igual manera que un caso con 6 años
puede ir mal, otro con 17 puede embarazar, aunque sus posibilidades son
menores. En mi casuística, hemos conseguido presencia de espermatozoides,
aunque humilde, en pacientes con 18 y 20 años de vasectomizados.
- Nivel de la obstrucción:
- El nivel de la obstrucción viene marcado por el lugar del deferente en el
cual se realizó la vasectomía.
El porqué de su importancia a la hora de realizar una vasovasostomía viene
condicionado por el hecho de que el diámetro del deferente es más delgado
a medida que nos acercamos al testículo, en consecuencia cuanto mas cerca
de éste se practique la vasectomía, mayor dificultad tendremos a la hora
de su recanalización.
En resumen, el nivel de la sección marcará un grado de dificultad mayor o
menor.
Por esta razón, se recomienda realizar la vasectomía lo más lejos posible
del testículo.
- Técnica quirúrgica:
- Respecto a qué tipo de conducta hay que seguir para conseguir el objetivo
cuando realicemos
una vasovasostomía, creo que después de casi 200 intervenciones ya podemos
sacar algunas conclusiones,
de entre las que destacamos tres:
- Para su correcta ejecución es imprescindible el microscopio quirúrgico:
sólo con su ayuda podremos realizar la sutura con precisión milimétrica.
Sutura en vasovasostomía
- Las suturas deben ser las más finas (10 “0” para la capa muco-mucosa
y 9 “0” para la adventicial)
- No dar más de 4 puntos en la unión de las mucosas por el riesgo de
oclusión que supone.
Un excelente cirujano francés escribía en uno de sus libros que: "el que
consiga realizar una sutura con el mínimo numero de puntos y la mínima
tensión de los mismos, tiene garantizado el éxito".
- Experiencia del cirujano:
- Es tan evidente, que no precisa ningún comentario. Un solo dato de nuestra
trayectoria: el tiempo de la intervención se ha reducido a casi la mitad si
comparamos las primeras 30 cirugías con las actuales.
Tipo de anestesia que se suele utilizar
Dado que el deferente se encuentra prácticamente a flor de piel y que la
intervención no precisa de un gran traumatismo, la anestesia local es la
preferida en nuestra práctica habitual.
Únicamente hicimos uso de anestesia regional en las primeras intervenciones.
Supongo que la falta de experiencia y el temor a que se prolongaran en exceso
hizo que tomáramos dicha decisión.
Desde hace años, sólo utilizamos anestesia local. Ello nos permite dar el alta
al paciente en el mismo instante en que terminamos la cirugía, evitando un
ingreso en clínica y unos gastos de anestesia innecesarios.
¿Qué médico puede practicar una vasovasostomía?
El cirujano-urólogo con experiencia en la práctica de microcirugía será el
especialista que pueda realizar ésta cirugía con éxito.
El reto es volver a unir un conducto cuya luz (espacio libre de un tubo),
no sobrepasa los 0,5 milímetros de diámetro, razón por la cual sólo la
magnificación que nos proporciona el microscopio, conjuntamente con las
técnicas de microcirugía, nos van a permitir realizar la anastomosis o
unión de los deferentes con comodidad y seguridad.
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