No suele ni tiene porqué doler. Hoy en día los medios y métodos anestésicos nos permiten eliminar el dolor en cualquier tipo de operación.
La anestesia que escogemos para llevar a cabo una vasectomía es la anestesia local. La aplicación de 2 cc de anestésico es suficiente para conseguir la eliminación total del dolor, persistiendo únicamente la sensación de tacto.
Aplicación de anestesia en una vasectomía
La vasectomía no afecta la calidad de la erección ni de la eyaculación ni del orgasmo. El que un hombre sea fértil o estéril (ya sea por una patología o tras una vasectomía) no guarda relación alguna con los mecanismos que actúan sobre el deseo, la erección y el orgasmo. La vasectomía tiene como objetivo mejorar la calidad de la vida sexual de la pareja. Si no fuera así, no tendría ningún sentido su práctica.
No suelen haber efectos secundario ni a corto ni a largo plazo, si bien en algunas técnicas se producen reacciones fibróticas que podrían llegar a provocar alguna pequeña molestia.
Tampoco se ha demostrado en todos los años que se lleva practicando, ninguna relación con el cáncer de próstata.
Las complicaciones posquirúrgicas que suelen presentarse tras una intervención de vasectomía se deben, en su mayoría, a problemas derivados de la propia cirugía, ya sea por falta de experiencia o por desconocimiento de la técnica.
El testículo sigue realizando su trabajo de forma habitual. Es por esta razón que la cirugía de la recanalización de la vasectomía tiene sentido, pues si el testículo no siguiera "fabricando" espermatozoides, la repermeabilización del deferente no serviría de nada.
Los espermatozoides que sigue generando el testículo son destruidos (fagocitados) en la porción del conducto espermático previa a la zona donde se ha realizado la vasectomía.
Es posible mediante la vasovasostomía, pero no siempre. El porcentaje de éxitos esta entre el 90 y el 95% en las mejores manos, y para poder afirmar que una cirugía es reversible, tendría que serlo en el 100% de los casos, y en la mayoría de cirujanos.
En consecuencia, no se debe solicitar una vasectomía si se tiene la certeza de que se querrá otro hijo.
Dado que el lugar anatómico sobre el que hay que realizar la intervención es una parte del órgano genito-urinario, es el urólogo el especialista autorizado y formado quirúrgicamente para llevarla a cabo.
Sobre donde se puede realizar, diremos que dada la simplicidad de la misma y la superficialidad de la estructura anatómica a tratar, en la actualidad su práctica se realiza en la sala de curas, o en el prequirófano (sala previa al quirófano utilizada para pequeñas cirugías).