También llamada terapia de tercera línea. Consiste en solucionar el problema mediante la colocación de prótesis peneanas.
La finalidad de una prótesis consiste en sustituir de forma absoluta la función del órgano afectado.
Existen diferentes modelos de prótesis que comportan un grado mayor o menor de satisfacción, especialmente su manejo y comodidad de similitud anatómica.
El objetivo de las prótesis peneanas es proporcionar la rigidez necesaria al pene para que pueda mantenerse una relación sexual sin que influya en la líbido, eyaculación o el orgasmo.
Prótesis maleable
Prótesis hidráulica.
Ambos modelos precisan de cirugía para su implantación.
Dicha cirugía suele durar entre 1 y 1 1/2 hora. Se precisa anestesia regional y el paciente puede abandonar el hospital a las pocas horas de la intervención.
La incisión suele ser de 5 a 7 centímetros y por su ubicación no suele dejar cicatriz. Es una cirugía que sin ser compleja requiere un exquisito cuidado en su ejecución.
Procedimiento quirúrgico para la inserción de una prótesis
| Incisión en la piel y la albugínea | Dilatación de los cuerpos cavernosos | Medida de los mismos |
| Inserción de la prótesis | Cierre de inserciones |
No son complejos si bien deben requerirse unos puntos y la toma de antibióticos y antinflamatorios que protejan el injerto de una infección.
Cura de la cicatriz de forma habitual. Los puntos son reabsorbibles y se desprenden espontáneamente.
Desde que iniciamos en 1984 esta cirugía, hemos colocado alrededor de setenta prótesis peneanas por disfunción eréctil.
El grado de satisfacción alcanza el 99%, siendo los modelos hinchables o hidráulicos los que proporcionan mayor aceptación por su similitud con el funcionamiento fisiológico natural.