Eyaculación Precoz
La eyaculación prematura o eyaculación precoz es y ha sido la
disfunción sexual más habitual. Ha sido definida como la incapacidad
para controlar voluntariamente la eyaculación tras alcanzar un grado
de excitación sexual intensa.
Siendo que la eyaculación está bajo control voluntario, es importante
una educación de conducta desde el inicio, es decir desde las primeras
relaciones sexuales.
Si es verdad que es la disfunción sexual más frecuente, también
es cierto que mediante la ayuda terapéutica correcta mas del 90% de
pacientes consiguen la corrección, puesto que no se debe olvidar que
la eyaculación precoz no es una enfermedad ni una malformación
congénita, ni una anomalía anatómica. Es un problema educacional
de déficit de percepción sensorial.
Causas
Es casi imposible conocer su origen. Aunque hemos mencionado que no es una
enfermedad, si que existe un pequeño número de casos (inferior
al 1%) en que puede existir una causa orgánica, las más frecuente
es la de origen neurológico y farmacológico. Si bien la mayoría
tiene su causa en factores psicológicos, pueden existir situaciones
que la propicien. Son los llamados factores desencadenantes. Citaremos algunos
de entre los múltiples:
- Estrés, consumo de sustancias tóxicas (alcohol, drogas, estimulantes,
etc.).
- Un elevado grado de ansiedad.
- Miedo al fracaso o críticas de la pareja.
- Sentimiento de culpa por no poder satisfacerla.
- Inapetencia o rechazo de la pareja.
- Sentimiento de culpabilidad en una relación extra-pareja.
- Coitus interruptus.
- Escasa frecuencia de relaciones sexuales.
Tratamieto
- Técnicas psicológicas : persiguen la intensificación
de nivel de percepción sensorial del pene en el eyaculador prematuro.
Las más frecuentes son el método de apretón del glande
y el de parada y arranque. Las dos técnicas requieren de varias fases
evolutivas y de la cooperación de la pareja.
- Tratamiento farmacológico: Existen productos farmacológicos,
aunque estos deben utilizarse combinados con las técnicas psicológicas.
La oferta de productos fuera de la medicina convencional son de muy dudoso
resultado y de desconocidos efectos secundarios.
- Tratamiento quirúrgico : La cirugía en la eyaculación
precoz ha sido una de las últimas aportaciones terapéuticas
en esta disfunción sexual. Su indicación esta reservada a los
casos en que todos los intentos por los métodos mencionados han fracasado
o en los casos en que las condiciones personales del paciente no permiten
su realización. Es sencilla y de un altísimo grado de eficacia.
Se realiza mediante anestesia local y ambulatoriamente. La técnica
implica la misma cicatriz que realizamos al practicar una fimosis. Una vez
realizada la incisión se procede a la tomía o corte de algunas
ramas sensitivas del pene, lo que hace perder sensibilidad al glande disminuyendo
su percepción sensorial, provocando un retraso en la eyaculación.
La cirugía no impide seguir con las actividades socio-laborables habituales
y los puntos se desprenden espontáneamente a los pocos días.
El grado de satisfacción de los pacientes es elevado. No altera ningún
otro parámetro de las relaciones sexuales: potencia, deseo sexual,
orgasmo o calidad de la eyaculación.
Esta cirugía tiene un alto grado de resolución. Por sus pocos años
de existencia es desconocida incluso por muchos médicos, quizás por ello
es aún poco solicitada, si bien es sencilla y sobre todo eficaz.