Es sabido que a medida que nos hacemos mayores aparecen cambios en todo nuestro organismo resultado del envejecimiento natural del mismo. También sabemos que el órgano que mejor y de forma mas evidente manifiesta éste deterioro, es la piel. En el caso de las mujeres, además de la cara, la parte que mas preocupa es la pérdida de turgencia de los pechos y la caída de los mismos. Bien, pues en el caso de los hombres, es la elongación de la piel del escroto lo que provoca que la bolsa escrotal adquiera unas dimensiones que además de incomodidad, produce un aspecto antiestético que hace que la imagen de los genitales masculinos transmita mayor sensación de envejecimiento.
La escrotoplastia consiste en resecar la parte de piel sobrante de la bolsa escrotal, en toda su circunferencia y de la anchura que requiera cada caso. El resultado es la reducción de la bolsa escrotal, no del contenido, con lo que se devuelve al escroto una imagen mucho más agradable y sobre todo cómoda a la hora de sentarse, cruzar las piernas o conducir. En mi experiencia he operado varios casos en que la solicitud de la cirugía ha estado motivada por la incomodidad que supone un escroto excesivamente péndulo.
Es una cirugía generosa porque satisface de manera altamente significativa tanto al cirujano como al paciente. Puede realizarse con anestesia local y sedación. No necesita ingreso en clínica y permite una incorporación precoz a la vida laboral y social. En ningún caso he recibido información de que haya habido molestias ni cualquier otro tipo de complicación. El resultado es evidente desde el primer momento, tanto desde el punto de vista estético como funcional.
No hay contraindicaciones a la hora de indicar ésta cirugía, por supuesto que debe de hacerse una revisión correcta para valorar que será provechosa para el paciente, únicamente señalar que en los casos de obesidad la intervención es más laboriosa y el resultado menos espectacular.
Imagen de un escroto con exceso de piel, cuyo paciente consulta por la incomodidad que ello le representa
En esta imagen del mismo paciente podemos observar como ambos testículos sobrepasan la longitud del pene.
Unos días después de la cirugía en la se puede observar la corona de puntos, los cuales se desprenderán espontáneamente a los pocos días.
Imagen a las 5 semanas de la intervención. Prácticamente no se aprecia la cicatriz y la bolsa escrotal está casi al mismo nivel del pene
El tamaño normal del pene varía considerablemente, por lo que definir cuándo un pene es o no normal, es extremadamente subjetivo y más delicado es hacer diagnósticos al respecto.
En los últimos años se han desarrollado técnicas nuevas para mejorar el aspecto del pene y del escroto, basadas fundamentalmente en principio reconstructivos de cirugía pediátrica y adulta.
La cirugía estética contribuye a aumentar la confianza en sí mismo de un paciente mejorando el aspecto de una estructura normal. Reich J: The aesthetic surgical experience).
Con la cirugía no se cura una falta general de autoestima, por lo que la cirugía estética genital está, de hecho, contraindicada en pacientes psicológicamente inestables. (Gary J Alter, M.D. Update American Urological Association)
Durante las últimas décadas, la demanda de intervenciones de cirugía estética ha aumentado como consecuencia del perfeccionamiento de las técnicas quirúrgicas empleadas y de la mayor atención prestada por los medios de comunicación y el público en general.
La autoestima de un hombre guarda una estrecha relación con el aspecto de sus genitales, que a menudo se valora por comparación con un modelo “ideal”. Aunque el aspecto y el tamaño de los genitales sean normales, el sujeto los considerará inadecuados o anormales. Muchos hombres alegan preocupación por el tamaño de su pene, sobre todo en estado flácido, y en especial en el contexto de los vestuarios de un gimnasio. El tamaño del pene en erección no suele ser motivo de preocupación, a menos que la pareja sexual haya hecho algún comentario negativo al respecto. Hemos vivido casos en que tras una ruptura sentimental, y con el ánimo implícito de humillar, la mujer ha recurrido al menosprecio jocoso de los genitales de su ex - pareja.
El cirujano ofrece un servicio al paciente si la operación puede llevarse a cabo con toda seguridad y éxito.